Aburridos

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En los años 50 Tennessee Ernie Ford fue conocido como la voz de las “16 Toneladas”, haciendo referencia a una canción que fue número uno en casi todo el mundo (Sixteen towns). Sin embargo, ese no fue ese su mayor éxito. Tennessee vendió más de un millón de ejemplares (Una cifra increíble para la época) de su Lp Hymns con canciones conocidas como Rock of Ages o The Old Rugged Cross. Fue el primer Lp religioso que ganó un disco de oro en la historia del pop; estuvo en la lista de éxitos más de 250 semanas (¡cinco años seguidos…!).

El siguiente disco de Ernie Ford, titulado Great Gospel Songs ganó un grammy en el año 1964, y otro de sus trabajos, Nearer the Cross en 1958, vendió medio millón de copias y Spirituals sobrepasó con creces esa cifra. Los cincuenta fueron una época en la que los discos espirituales estaban siempre en las listas de éxitos… La verdad es que con el tiempo, se ha ido perdiendo esa sensación de escuchar a Dios por medio de la música; de hecho en el día de hoy, que un “espiritual” llegue a las listas de ventas es casi literalmente un milagro.

Es triste, pero lo estamos perdiendo: esa sensación de estar solos para escuchar al Señor, para oír una canción y meditar, para hablar con Él y abrir nuestro corazón; para contarle lo que nos está pasando, nuestros planes para el futuro y las situaciones que están afectando a nuestra alma; esa soledad buscada para mirar al cielo y comprender que Dios ha permitido muchas situaciones en el pasado para que nos acercáramos a Él, y que Él sigue trabajando en cada una de nuestras vidas ¡que no nos abandona nunca!

Vivir disfrutando de la presencia de Dios en todo momento, pero también en los instantes “buscados” para dejarlo todo y hablar con Él. Eso es lo que realmente puede transformar nuestra vida porque Dios nos espera, nos escucha, nos habla y derrama su amor y su gracia sobre cada uno de nosotros. Es entonces cuando aprendemos a reconocer los “peros” que Dios permite en cualquier circunstancia, por muy difícil que parezca todo lo que está sucediendo y aunque pensemos que no hay una salida: “Pero Yo Señor, confío en Ti… ¡Tú eres mi Dios! Mi vida está en tus manos” /Salmo 31:14).

Sea cual sea la situación por la que atravesamos, Dios está con nosotros ¡nuestra vida está en sus manos! Y porque es así, Dios no quiere que seamos predecibles en el día a día; el aburrimiento y la rutina no tienen nada que ver con nosotros. Los momentos a solas con el Señor nos transforman porque revelan la creatividad de nuestro Padre celestial y la imaginación que Él nos regala para vivir de una manera diferente. Cristianismo y aburrimiento no pueden ir juntos, muchos viven una fe cómoda y aburrida porque no pasan tiempo con el Señor.

Los instantes a solas con el Creador hacen brillar nuestra alma.


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